El síndrome de Noé, también conocido como trastorno por acumulación de animales,  es un patología mental en el cual la persona afectada, acumula animales en su hogar de forma excesiva, obsesiva e insalubre.

Las personas con síndrome de Noé pueden llegar a acumular cientos de animales domésticos, vivir entre sus heces y contraer por ende, enfermedades infecciones o respiratorias por falta de salubridad

Características del síndrome de Noé

Sindrome de noe

El síndrome de Noé no solo afecta a la persona que lo padece sino que también los animales que acumula suelen presentar desnutrición y enfermedades como sarna, moquillo o toxoplasmosis.

El trastorno de Noé también afecta la convivencia con el vecindario ya que por lo general la falta de higiene se hace notar y frecuentemente el hedor a heces y orina de animales trasciende los muros del hogar del que padece este  síndrome.

Se considera una variante del síndrome de Diógenes ya que además de acumular animales, la persona opta por el aislamiento social y la dejadez el cuidado personal y la higiene del hogar. Este síndrome se diferencia del trastorno de Diógenes en que no suele ser basura lo que la persona acumula.

Hay que diferenciar el síndrome de Noé, con aquellas personas que deciden acoger animales en su hogar pero que les brindan el alimento, higiene y contención necesaria para que vivan dignamente.

Algunos de los animales que más acumulan estas personas son perros, gatos, gallinas, aves, cobayos y también animales de granja como cabras, ovejas, caballos y hasta vacas.

En algunos casos, estas personas también poseen dentro de su “colección” de animales, especies exóticas o peligrosas para la convivencia con el humano.

Si bien pueden presentarse casos en donde existen diversidad de especies en una casa, lo más común es que la persona opte por una sola especie, siendo los gatos, la más frecuente.

No es raro que se den casos en los que hay varias especies de animales juntas, aunque la mayoría de las veces se suele acumular una sola especie.

Síntomas

Los individuos con síndrome de Noé, se caracterizan por poseer una gran cantidad de animales acumulados en condiciones de hacinamiento, optando frecuentemente por una especie.

Estas personas suelen recoger animales de la calle y llevarlos a su casa, sin importar la falta de espacio, agua o comida que haya.

El hogar de estos individuos suele ser inhabitable y estar lleno de heces, orina y pelos de los animales. Una característica que lo define como trastorno mental y que es similar al síndrome de Diógenes, es la falta de percepción del individuo, sobre la problemática que atraviesa.

Estas personas suelen rechazar ayuda externa al punto de encerrarse y no querer ver  a nadie para no tener que afrontar los hechos. La persona que acumula animales, o basura, no es consciente de la gravedad de su conducta. Suelen considerarlo un comportamiento normal y hasta necesario.

El síndrome de Noé es un trastorno grave que impide la realización de actividades básicas de la vida cotidiana como cocinar, dormir y desplazarse en el interior de la casa.

En los hogares de estos individuos se repite una variable clara, los animales se encuentran en muy mal estado de salud y hambruna.

Causas

En la mayoría de los casos, el síndrome de Noé es consecuencia de algún otro trastorno mental subyacente.

Entre las patologías frecuentes que poseen estos individuos puede haber trastornos de personalidad, cuadros depresivos, trastornos psicóticos, neurosis o bipolaridad.

Otras enfermedades frecuentes asociadas al síndrome de Noé son aquellas que aparecen con la edad como Alzheimer, demencia o Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad. También puede desencadenarse como secuela del Trastorno Obsesivo Compulsivo.

Puede darse, en ocasiones poco frecuentes, como síntoma de trastornos de espectro de los delirios y alucinaciones, una condición psiquiátrica grave en la que el individuo vive fuera de la realidad y no es capaz de comprender el entorno que lo rodea.

Los trastornos afectivos también pueden desencadenar la conducta típica del síndrome de Noé. Estas personas son aquellas que tienen problemas de socialización que en muchos casos fueron originados por algún trauma durante la infancia.

Diagnóstico

El diagnóstico de síndrome de Noé por lo general es realizado, en un primer término, por asistentes sociales que acuden al hogar, luego de diversas denuncias que por lo general, provienen de los vecinos o familiares.

Es importante diferenciar aquellas personas que tienen muchos animales pero que los tienen en condiciones óptimas de salud y cuidado, de aquellos que los acumulan de forma obsesiva y en condiciones deplorables.

Una vez que los casos son puntualizados, el diagnóstico oficial debe realizarlo un psiquiatra o psicólogo, para descartar o confirmar otras patologías subyacentes.

Tratamiento del síndrome de Noé

noé

El tratamiento del síndrome de Noé, por lo general necesita de la intervención  multidisciplinar ya que la persona requiere ayuda sanitaria, psiquiátrica o psicológica, además de la reubicación de los animales y la desinfección del hábitat.

Los tratamientos deben ser efectuados por médicos, psiquiátras, asistentes sociales y veterinarios ya que en el caso de no realizarse de forma adecuada, el paciente suele volver a reincidir en el corto plazo.

Por lo general los estados poseen algunos protocolos de actuación cuando se trata de este tipo de casos en donde se inserta a la persona en un tratamiento integral para que pueda salir adelante y no volver a recaer en este tipo de conductas.

Por lo general, cuando se diagnostica alguna patología subyacente, el tratamiento suele comenzar con la administración de fármacos  y suele extenderse por el período de un año aproximadamente.

También se recomiendan terapias como la cognitivo conductual que trabaja con la técnica de exposición  para reestructurar pensamientos y disminuir la ansiedad.

Otras técnicas que han demostrado ser efectivas para esta clase de pacientes son aquellas terapias que se enfocan en la motivación y que fomentan la organización y el orden. Por lo general el terapeuta asiste al hogar para llevar a cabo la terapia y los resultados han de ser prometedores.

La terapia psicológica es eficaz para aquellos pacientes que posean trastornos de socialización, ya que fomentan la demostración de afecto y brindan herramientas para que el paciente pueda relacionarse con sus pares de forma positiva y beneficiosa.

Algunos países como Estados Unidos, poseen programas terapéuticos de seis meses  en donde se trabaja con el paciente y el entorno familiar para lograr que con el compromiso de los allegados, el afectado pueda salir y mejorar su estilo de vida.

Consecuencias

Las consecuencias del síndrome de Noé son diversas. En cuestión de salud, el afectado puede contraer enfermedades infecciosas propias de los animales, parasitosis, enfermedades producidas por garrapatas, enfermedades de la piel, desnutrición, pudiendo tornarse el cuadro muy grave.

Además de las afecciones que puede contraer el individuo, los animales que conviven en el hogar también sufren cuadros de desnutrición, enfermedades, comportamientos agresivos que pueden poner en peligro la salud de la persona y de los vecinos que rodean la casa.

Las enfermedades infecciosas pueden expandirse en los alrededores de la casa y afectar seriamente la convivencia con los vecinos, sin contar el olor característico a heces y orina de animales que estos lugares suele emanar.

Según estudios recientes, se calcula que la mayoría de los afectados con síndrome de Noé son ancianos de más de 65 años y que afecta indistintamente a ambos sexo. Se calcula que estos individuos acumulan una media de 50 animales de una sola especie, por un tiempo aproximado de 5 años.

La mayoría de estos animales se encontraba en grave estado de desnutrición, estrés, con heridas y enfermedades infecciosas.

Preguntas frecuentes del síndrome de Noé
¿Cómo se previene?

El síndrome de Noé suele presentarse como consecuencia de otros trastornos psicológicos y psiquiátricos como el trastorno obsesivo compulsivo, trastornos de personalidad, demencia o depresión entre otros. Una forma de evitar que se desarrolle el síndrome de Noé es realizando el tratamiento adecuado para la patología subyacente.

¿Cómo se hereda?

El síndrome de Noé no es un trastorno hereditario. Se trata de un síndrome adquirido.

¿Cómo se transmite?

El síndrome de Noé no es una enfermedad transmisible

¿Cómo se detecta?

El diagnóstico del síndrome de Noé debe ser realizado por un psiquiatra o psicólogo para confirmar o descartar otras patologías psiquiátricas que puedan desencadenar el trastorno.

¿Quién descubrió el síndrome de Noé?

A principios de la década de 1990, los investigadores Randy O Frost, Gail Skatekee, David Tolin y tamara Hart, fueron los primeros en realizar un amplio estudio sobre la conducta acumuladora.

Hasta el año 2012, el síndrome de Noé estaba clasificado por la Asociación de Psiquiatría Americana, como un síntoma más del Trastorno Obsesivo Compulsivo. En el año 2013 pasó a constituirse como un trastorno independiente llamado síndrome de Noé o trastorno por acumulación.

El nombre “Noé” es una forma coloquial con la que se denomina a este trastorno, haciendo alusión al personaje bíblico que junto una pareja de animales de cada especie para subir a la barca antes del gran diluvio.

Fuentes: