El síndrome de irradiación aguda hace referencia al cuadro sintomatológico que deriva de una exposición a la radiación.

Su gravedad dependerá del tiempo y cantidad de radiación a la que la persona ha visto expuesta y también a la cantidad de veces que se produce la exposición.

Características del síndrome de irradiación aguda

Sindrome de Irradiación Aguda

Se denomina síndrome de irradiación o radiotoxemia a la afección que produce en un organismo vivo, la exposición a una fuente de radiación.

Los primeros síntomas que padecen las personas a las cuales la radiación ha llegado a afectar órganos y tejidos son náuseas, vómitos, diarreas, falta de apetito y erupciones en la piel.

Cuando se expone un organismo a la radiación, se afectan los núcleos celulares que son las estructuras sensitivas de las células. Este núcleo es el que almacena información genética y al exponerse a un evento de estas características, sufre una gran cantidad de afecciones:

  • Ruptura de cadenas: las rupturas de cadenas de ADN pueden ser simples o dobles. Las rupturas simples son aquellas en donde se afecta la unión entre el fosfato y la desoxirribosa. Las rupturas dobles consisten en la pérdida de continuidad de dos cadenas de ADN y son las más frecuentes.
  • Alteración de bases: la radiación puede destruir las bases o modificarlas parcialmente.
  • Alteración de azúcares: la radiación produce oxidación en los azúcares y posteriormente hidrolización.
  • Otras lesiones: ante un evento de radiación pueden conformarse diversos puentes entre las cadenas y formarse dímeros.

Las células poseen mecanismos propios para reparar los daños producidos por la radiación, por eso es importante también, el tiempo entre dos eventos ionizantes ya que de eso depende el pronóstico de curación.

Algunos mecanismos naturales de las células para reparar los daños de ionización son:

  • Escisión y Resíntesis: se trata del mecanismo principal por el cual las moléculas de ADN reparan la lesión. Los nuevos fragmentos son resintetizados tomando la cadena complementaria como modelos.
  • Reparación postreplicativa: se han evidenciado en células procariotes pero no en eucariotes.
  • Trasquilación: se trata del mecanismo en donde diversas enzimas convierten los grupos alquilos en alcoholes.
  • Fotorestauración: son enzimas fotosensibles que transforman los dímeros en monómeros.

Si la exposición al evento de radiación es permanente, existe menor probabilidad de que estos mecanismos actúen con eficacia.

Síntomas

El cuadro sintomatológico de la irradiación aguda puede clasificarse en diversas etapas.

En una primera etapa los síntomas son náuseas, vómitos, dolores de cabeza intensos, erupciones en la piel y diarreas. Estos signos pueden presentarse tan solo minutos después de la exposición o varios días después.

Este cuadro tiende a desaparecer con el tiempo, y hasta hacer creer que el cuerpo ha sanado. Sin embargo, tiempo después, casi la totalidad de los expuestos a radiación volverán a enfermarse.

La gravedad del cuadro siempre dependerá del grado de exposición y la dosis de radiación que la persona haya recibido.

En una segunda etapa, los síntomas pueden ser fatiga, pérdida de apetito, vómitos, convulsiones pudiendo entrar en coma.

También se acompañan con signos evidentes en la piel como enrojecimiento, ampollas, úlceras, hinchazón, inflamación y hasta pérdida de cabello.

Cuando la dosis de radiación es alta, puede haber hemorragias internas, pérdida de memoria, problemas gastrointestinales graves como pérdida de peristalsis.

La aparición de los síntomas se divide en tres fases:

  • Prodromal: se da entre el momento de la exposición y las 48 horas después. Se presentan los primeros síntomas.
  • Latencia: se da entre la primer semana desde la exposición hasta los 21 días en donde los síntomas suelen tornarse críticos
  • Crítica: se da entre la segunda semana y la séptima semana posterior a la exposición. Esta fase es crítica para el pronóstico. En esta fase se sabrá si el paciente morirá o podrá recuperarse.

Causas

El síndrome de irradiación se clasifica en tres grupos según el nivel de radiación al que se ha expuesto la persona:

Forma hemopoyética  ( dosis entre 1 y 10 Gy)

  • 0 – 0.25 Gy: no se presentan síntomas clínicos pero pueden detectarse anomalías cromosómicas en linfocitos.
  • 25 – 1 Gy: se presentan náuseas transitorias y puede detectarse disminución en linfocitos y plaquetas. Pueden aparecer anomalías en electroencefalogramas.
  • 1 – 2 Gy: se presentan náuseas y vómitos. Disminuyen los neutrófilos y plaquetas.
  • 2 – 4 Gy: se manifiestan náuseas, vómitos y disminución de plaquetas y neutrófilos. A estos síntomas se suma fiebre y hemorragias.
  • 4 – 6 Gy: los síntomas son más severos, hay eritemas en la piel y mucosas. Se trata de uno de los tipos más severos y exige tratamiento urgente para evitar la muerte
  • 6 – 10 Gy: se trata de un grado muy severo. Los vómitos aparecen luego de los 30 minutos. El pronóstico es letal sin tratamiento. Con tratamiento se recupera una fracción baja de personas.

Forma cardiovascular, neurológica y gastrointestinal  (superior a 10 Gy)

Se trata de una forma muy severa que afecta los órganos del cuerpo y posee una tasa de mortalidad elevada (más del 50%) en 60 días.

Las personas que logran sobrevivir desarrollan efectos a largo plazo como diversos tipos de cáncer, leucemia, abortos espontáneos e infertilidad.

Diagnóstico

El diagnóstico de irradiación aguda es claro cuando el paciente ha sufrido un evento preciso de exposición a la radiación nuclear.  Cuando las exposiciones son muy altas (mayores a Gy), los pronósticos son letales.

Si la exposición es menor a Gy, existe la posibilidad de curación siempre y cuando el diagnóstico sea temprano. Por lo general, las personas que padecen irradiación aguda son aquellas que trabajan en energía nuclear o que son expuestas durante mucho tiempo a radioterapia. Sin embargo, ocasionalmente, se producen accidentes de radiación que generan casos de irradiación masivos.

Para realizar un diagnóstico completo deben realizarse estudios seriados de médula ósea y sangre periférica, que permiten determinar la gravedad de la exposición.

Cuando la exposición es contínua (trabajos relacionados al ambiente nuclear) el diagnóstico es difícil. Se recomiendan estudios períodicos cromosómicos para detectar anomalías cromosómicas

También se recomienda la realización de análisis de orina para evaluar la presencia de radioisótopos con emisión G. Otra prueba que puede realizarse, ante la sospecha de ingestión de radio es el examen de radón exhalado.

Tratamiento del síndrome de irradiación aguda

Los tratamientos para el síndrome de irradiación aguda, están centrados en tratar las infecciones, lesions y quemaduras y mantener la hidratación. Los pacientes cuya exposición a afectado la médula ósea, requerirán de tratamientos específicos e intensivos.

Cuando la exposición es baja, existen altas probabilidades de recuperarse. La principal causa de muerte por radiación es la destrucción de la médula ósea que produce hemorragias internas e infecciones.

El síntoma más frecuente que brinda sospechas de exposición de radiación a los médicos son las quemaduras en la piel, cuando no se ha estado expuesto al sol, a sustancias químicas o corrientes eléctricas.

Los tratamientos más frecuentes para pacientes con irradiación aguda son:

  • Administración de antimeticos, antibióticos y sedantes
  • Control estricto de hidratación y alimentación blanda
  • Transfusiones de plasma y sangre
  • Trasplante de médula ósea
  • Separación de la fuente de radiación (en casos crónicos)
  • Intervención quirúrgica para úlceras o neoplasias malignas
  • Tratamiento para leucemia

No existen tratamientos efectivos para la disfución ovárica y testicular o la esterilidad.

Consecuencias

Las consecuencias de la irradiación aguda son graves. Cuando hay una exposición elevada, la mortalidad es muy elevada pudiendo fallecer la persona días después del accidente con radiación.

En los casos que la exposición no sea tan elevada, es muy probable que con el tiempo, se desarrollen enfermedades como diversos tipos de cáncer, esterilidad, abortos espontáneos, problemas neurológicos y gastrointestinales.

Accidentes nucleares más importantes de la historia

En el último siglo, han ocurrido grandes y graves accidentes nucleares en la historia. Conoce a continuación algunos de los más importantes:

Central nuclear Chernobyl

Fue el accidente nuclear más grave de la historia de la humanidad. Sucedió el 26 de abril del año 1986 durante una prueba de seguridad del reactor. En esta prueba se simuló un corte de suministro eléctrico y sucedió un aumento desmesurado de la potencia en el reactor 4.

Esto produjo sobrecalentamiento del núcleo del reactor y provocó una explosión de hidrógeno en su interior. Se arrojaron a la atmósfera 200 toneladas de material con una radioactividad equivalente a 500 bombas atómicas como la lanzada en Hiroshima.

Se estima que al menos 200.000 personas murieron por radiación lo meses y años posteriores al accidente en Ucrania y Rusia. La planta fue sellada y cerrada definitivamente en el año 2000. Aún existe una zona de exclusión en donde no se permite la instalación de vida humana.

Central nuclear Fukushima

El accidente nuclear de la central china de Fukushima sucedió el 11 de marzo del año 2011. Es considerado, luego de Chernobyl, el accidente nuclear más grave de la historia. La liberación de radiación se produjo luego de que dicha zona de Japón fueras sacudida por un terremoto de nivel 9 en la escala de Richter y posterior tsunami.

Luego del terremoto y tsunami, se produjeron fallas en los sistemas de refrigeración de los reactores, una triple fusión del núcleo y la liberación al exterior de altos niveles de radiación.

Fueron evacuadas más de 170.000 personas y actualmente hay una franja de 40 kilómetros a la redonda de Fukushima que se encuentra inhabitada debido a los grandes niveles de radioactividad que persisten en el ambiente.

Fotos del síndrome de irradiación aguda

Conoce a continuación algunas imágenes de las lesiones producidas por radiación nuclear:

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Preguntas frecuentes del síndrome de irradiación aguda
¿Cómo se previene?

Para prevenir el síndrome de irradiación aguda es imprescindible evitar el contacto con emisores radioactivos, derechos tóxicos nucleares y en el caso de tener que realizar manipulación de ellos, se debe contar con el equipo de protección adecuado para evitar la radiación.

¿Cómo se hereda?

El síndrome de irradiación no es hereditario, es adquirido frente a la exposición contínua a la radiación o ante un accidente nuclear. Lo que puede heredarse con consecuencias y mutaciones provocadas por la radiación.

¿Cómo se transmite?

El síndrome de irradiación aguda no es transmisible. Es adquirido.

¿Cómo se detecta?

Los casos más complejos de detectar son aquellos en donde hubo una exposición prolongada a niveles constantes de radiación. Para detectarlo se realizan exámenes cromosómicos para detectar anomalías.

¿Quién descubrió el síndrome de irradiación aguda?

Se puede considerar que los primeros descubridores de la irradiación fueron Pierre y Marie Curie, que descubrieron de casualidad la existencia del radio y fallecieron posteriormente por la exposición permanente a la radiación.

Fuentes: