El síndrome de Cuasimodo, clínicamente llamado trastorno dismórfico corporal o dismorfofobia, es una entidad clínica que se caracteriza por la preocupación excesiva  de un individuo por algún defecto físico propio, que puede ser tanto real como imaginario.

La preocupación que padece la persona con este trastorno es sumamente elevada y puede experimentar cuadros serios de ansiedad y depresión.

Características del síndrome de Cuasimodo

Sindrome de Cuasimodo

Las personas que padecen este síndrome, se encuentran intensamente obsesionadas con su imagen corporal y apariencia. Están permanentemente  pensando en un defecto físico y pasan horas mirándose al espejo, y buscando la forma de ocultarlo o disimularlo.

Es tan grave el cuadro de angustia que padecen, que el trastorno comienza a afectar su vida cotidiana impactando en la vida familiar, laboral y social.

Muchas de las personas que padecen este síndrome, recurren a excesivas cirugías con el fin de arreglar el defecto que perciben. Al realizar procedimientos estéticos, experimentan un período de satisfacción temporal pero con el tiempo suelen recaer en la misma conducta obsesiva.

En casos severos, la persona puede desarrollar trastornos de aislamiento o de adicción a las cirugías plásticas o procesos estéticos.

Se estima que al menos el 2% de la población mundial, reúne los síntomas diagnósticos del síndrome de Cuasimodo.

La edad media en la que generalmente se presenta este trastorno es durante la adolescencia o la adultez temprana, momentos en donde las personas construyen su autoestima y en donde la valoración de la propia imagen para los demás, es un factor sumamente importante.

Según estadísticas, el síndrome de Cuasimodo afecta por igual a hombres y mujeres. Se trata de un trastorno serio en donde se produce un importante deterioro de la calidad de vida debido a los trastornos derivados que se producen como la fobia social, llegando en muchos casos al suicidio en casos extremos.

Si la persona no es tratada, puede desarrollarse de forma crónica y sus síntomas empeorar con el tiempo hasta poner en riesgo la salud.

Síntomas

El cuadro sintomatológico del síndrome de Cuasimodo es muy variable ya que la obsesión puede darse por defectos reales o imaginarios y por diferentes partes del cuerpo.

Los síntomas generales de este trastorno incluyen:

  • Preocupación excesiva por un defecto que para otras personas no tiene relevancia.
  • Creencia sólida de que el defecto convierte a la persona en un ser desagradable
  • Sensación permanente de que otras persona están permanentemente pendientes del defecto.
  • Involucración adictiva en comportamientos que buscan esconder el defecto como asearse excesivamente, maquillarse en exceso, recurrir a cirugías plásticas, etc.
  • Comparación permanente de la apariencia con otras personas
  • Tendencia al perfeccionismo
  • Insatisfacción constante a pesar de realizar intensivos tratamientos estéticos
  • Aislamiento social
  • Angustia, depresión o ansiedad
  • Adicción a las drogas
  • Ideas suicidas
  • Sentimientos intensos de vergüenza
  • Graves trastornos alimenticios como bulimia o anorexia

Las personas con este trastorno pueden presentar una gran cantidad de rasgos típicos en su personalidad:

  • Baja autotestima
  • Introversión
  • Timidez
  • Necesidad constante de recibir aprobación de los demás
  • Gran sensibilidad por las críticas
  • Ansiedad
  • Narcicismo
  • Hipocondría
  • Problemas para entablar relaciones sociales
  • Tendencias obsesivo-compulsivas
  • Fobia social
  • Personalidad dependiente
  • Sentimientos de inferioridad

Algunas de la conductas típicas de las personas que padecen síndrome de Cuasimodo son:

  • Verse al espejo de forma compulsiva
  • Incapacidad de mirar su propio reflejo o fotografías propias
  • Uso de técnicas de distracción, como utilizar ropa extravagante
  • Llegar dietas riesgosas para la salud
  • Buscar información permanente sobre procedimientos estéticos, dietas y técnicas para intentar eliminar el defecto.

La obsesión por un defecto puede ser siempre la misma o cambiar con el tiempo. Entre las más frecuentes obsesiones se encuentran:

  • Facciones del rostro como la nariz
  • Arrugas, tipo y color de piel, acné
  • Cabello, calvicie
  • Tamaño de los senos
  • Tamaño y forma de los genitales
  • Tamaño del abdomen
  • Tono muscular

Causas

Las causas del síndrome de Cuasimodo son muy variables entre las personas que lo padecen. Muchos investigadores concuerdan en que la mayoría de los casos es producto de una combinación de factores psicológicos y ambientales.

Factores psicológicos

Hay un gran porcentaje de pacientes que han sufrido traumas durante su infancia y adolescencia relacionados a las burlas, las críticas y la humillación sobre su apariencia física.

Casos de acoso o bullying durante la niñez se dan frecuentemente en el pasado de estos pacientes. Se estima que al menos el 60% de los pacientes han padecido episodios reiterados de humillación en la infancia.

Factores ambientales

Existen teorías contundentes que afirman que los medios de comunicación y la publicidad, contribuyen a la aparición del síndrome de Cuasimodo.

Esto se debe a los estereotipos y cánones de belleza que se muestran en diversos medios y que son mostrados como la perfección. La presión mediática no suele ser la causa única pero sí suele contribuir al desarrollo del síndrome.

Diagnóstico

El diagnóstico de síndrome de Cuasimodo suele realizarlo un profesional de la salud mental ya que requiere evaluaciones exhaustivas.

Las evaluaciones que se realizan  para establecer la presencia de este síndrome son:

  • Examen psicológico para valorar factores de riesgo y conductas relacionadas a la autovaloración personal
  • Historia familiar, personal, clínica y familiar
  • Evaluación de los síntomas del cuadro diagnóstico que establece el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría.

Tratamiento del  síndrome de Cuasimodo

El tratamiento más recomendado y efectivo para tratar el síndrome de Cuasimodo, es la terapia cognitivo-conductual.

Para estos casos se establece un protocolo que puede variar entre las 16 y 24 sesiones. El objetivo más importante de esta terapia es lograr que el paciente adquiera un verdadero compromiso para cambiar sus conductas y pensamientos y lograr superar la preocupación, angustia y ansiedad que interfieren en su vida cotidiana.

La terapia cognitiva busca construir una compresión diferente a la que el paciente tiene, para reducir el foco que pone en el problema, en este caso, defectos físicos.

El paciente que realiza esta terapia, es guiado a través de exposiciones graduales y experimentos de comportamiento para  aprender a tolerar y superar los miedos.

Por lo general, a los pacientes con síndrome de Cuasimodo moderado o grave, se les suele indicar antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina en dosis máximas durante al menos 3 meses para evaluar las respuestas.  Si el antidepresido no es de utilidad, pueden recetarse otros inhibidores.

En los casos que no comprometen seriamente la salud, el foco está en lograr un compromiso serio del paciente con su curación. Está comprobado que los pacientes que se internan en clínicas o granjas especializadas tienen una menor recuperación que aquellos que atraviesan tratamientos ambulatorios.

Consecuencias

Las consecuencias del síndrome de Cuasimodo pueden ser graves ya que las personas que lo padecen suelen recurrir a tratamientos peligrosos para mejorar su aspecto. La adicción a las cirugías estéticas suele ser producto de este trastorno y son peligrosas ya que se trata de intervenciones quirúrgicas.

El síndrome de Cuasimodo puede derivar en bulimia y anorexia, patología muy grave que puede llevar a la muerte.

La obsesión de la persona por esconder su defecto suele llevarla a tratamientos pocos ortodoxos como inyección de diversas sustancias tóxicas para mejorar el aspecto de la cara y el consumo de anabólicos por ejemplo, en aquellas personas que necesitan aumentar la masa muscular.

Famosos con síndrome de Cuasimodo

Descubre a continuación, famosos y celebridades que han padecido el trastorno dismórfico corporal:

  • cuasimodoMichael Jackson: puede tratarse de uno de los casos de síndrome de Cuasimodo más impresionantes de los últimos tiempos. El artista estadounidense ha comenzado con su carrera desde la infancia y ha padecido  situaciones que lo han marcado de por vida.La transformación que Michael Jackson inició fue impresionante. Se realizó decenas de intervenciones quirúrgicas por las cuales modificó completamente el aspecto de su rostro y su cuerpo para pasar de ser un hombre negro a tener la piel clara.
  • cuasimodo2Renee Zellweger: la actriz estadounidense que se consagró con su papel en la película “El diario de Bridget Jones” ha sorprendido a todos con su notable cambio de apariencia.Si bien la actriz se encargó de desmentir en reiteradas ocasiones el haber ingresado al quirófano, las diferencias son tan notables que terminó confesando que se había realizado “retoques”. 
  • cuasimodo3Melanie Griffith: las cirugías plásticas a las que la famosa actriz se sometió, fueron desfigurando su rostro hasta el punto de parecer completamente otra persona.Dotada con una gran belleza natural en su juventud, Griffith confesó haberse vuelto adicta a

 

Preguntas frecuentes del síndrome de Cuasimodo
¿Cómo se previene?

Estudios han demostrado que la mejor forma de prevenir este tipo de síndromes es fortaleciendo el autoestima de los individuos durante la infancia. Evitar el bullying y todo tipo de acoso durante etapas fundamentales como la niñez y la adolescencia, disminuye considerablemente la posibilidad de que la persona adquiera este trastorno.

¿Cómo se hereda?

El síndrome de Cuasimodo no es un trastorno hereditario.

¿Cómo se transmite?

El síndrome de Cuasimodo no es una enfermedad transmisible.

¿Cómo se detecta?

El diagnóstico de síndrome de Cuasimodo debe realizarlo un psicólogo mediante una evaluación del  cuadro sintomatológico, la historia familiar, personal y clínica.

¿Quién descubrió el síndrome de Cuasimodo?

El síndrome de Cuasimodo fue descripto por primera vez por el italiano Enrico Morselli en el año 1891 y acuñó el término dismorfobia en el año 1886.

En el año 1987, el trastorno de Cuasimodo fue reconocido oficialmente por la Asociación Psiquiátrica Americana con el nombre de trastorno dismórfico corporal

Fuentes: